Cuestiones legales en las técnicas de reproducción asistida (1ª parte)

En el momento que una pareja o mujer decide iniciar un Tratamiento de Reproducción Asistida, pueden aparecer dudas relacionadas con la legislación vigente en este ámbito. En el siguiente artículo, resolveremos algunas de ellas basándonos en la actual ley aprobada en 2006 (Ley 14/2006).

¿Quién puede ser receptora de los tratamientos de Reproducción Asistida?

Cualquier mujer mayor de 18 años y con plena capacidad de obrar, independientemente de su estado civil y orientación sexual. La ley no establece un límite de edad para que las mujeres puedan ser receptoras, sino que esta es un elemento más a valorar cuando una mujer decide empezar un tratamiento de Reproducción Asistida. El equipo multidisciplinar evaluará la situación clínica de cada mujer con la finalidad de informar si es conveniente o no iniciar el tratamiento y de si existe algún riesgo para la mujer o para su posible descendencia. Finalmente, será necesario expresar la voluntad de empezar el tratamiento por escrito firmando documento de consentimiento informado.

Una vez empezado el proceso, ¿la mujer receptora puede suspenderlo?

Las mujeres receptoras tienen el derecho de suspender el tratamiento en cualquier momento, excepto una vez iniciada la transferencia embrionaria.

¿La mujer o pareja que realiza el tratamiento puede seleccionar de qué donante quiere recibir los gametos o preembriones?

La legislación vigente prohíbe que sea la mujer o pareja interesada quien seleccione el donante. Esta asignación será responsabilidad del equipo médico el cual procurará garantizar la mayor similitud fenotípica e inmunológica posible con la mujer receptora. La mujer o pareja será informada de las características físicas (color de piel, color de pelo, color de ojos, rasgos y altura), así como del grupo sanguíneo y Rh del donante.

¿En qué casos se permite la selección de preembriones?

Según la ley vigente de Reproducción Asistida, es posible hacer un diagnóstico y seguidamente la selección de los preembriones antes de implantarlos. Su finalidad es la detección de enfermedades hereditarias graves, de aparición precoz y en las que no existe un tratamiento curativo postnatal. También se puede realizar un diagnóstico para detectar otras alteraciones que puedan dificultar la viabilidad del preembrión.

Otro caso en el que la ley permite la realización de un diagnóstico y una selección de los preembriones, es cuando existen fines terapéuticos que benefician a terceros. Concretamente cuando se quiere llevar a término una gestación para que nazca un niño que sea compatible con otro y, así poder tratar médicamente a este último. En estos casos se requerirá un informe favorable de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida y la autorización expresa de la autoridad sanitaria correspondiente.

Anna Vives Navarro

Psicoterapeuta

Bibliografía

Infertilidad y reproducción asistida. Guía práctica de intervención psicológica. Carmen Moreno Rosset (Coordinadora). Editorial Pirámide, Madrid, 2009.

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