cupido

Cupido no lanza flechas de amor

En la mitología romana Cupido era conocido por ser el dios del amor, hijo de Venus (diosa del amor, belleza y fertilidad) y Marte (dios de la guerra). Un día Venus, le hizo un regalo: un arco de oro y flechas de dos clases, las de la punta de oro para conceder el amor y las de punta de plomo para sembrar olvido e ingratitud. A medida que iba pasando el tiempo Cupido ni maduraba ni crecía, seguía siendo un niño. Venus, preocupada por su hijo, consultó a Temis que le respondió: “El amor no puede crecer sin pasión”. Venus no pudo entender su respuesta hasta que nació su otro hijo, Anteros, el dios del amor correspondido y la pasión. Cupido cuando paseaba cerca de su hermano Anteros se transformaba en un joven hermoso, pero cuando se separaban volvía a convertirse en un niño “travieso y ciego”.

Cupido es representado por un niño con alas para indicar que el enamoramiento suele pasar pronto, y con los ojos vendados para simbolizar que el enamoramiento no entiende de virtudes o defectos de la persona a quien se dirige.

Normalmente las palabras amor y enamoramiento son utilizadas indistintamente: “amor a primera vista”, “cupido lanza flechas de amor”… ¿Es lo mismo amor que enamoramiento?

Muchas de las parejas que acuden a consulta suelen estar preocupadas porque su relación ya no es lo que era. Pasados los primeros meses en que todo era perfecto, empiezan a aparecer las diferencias, los problemas de comunicación, los defectos… Lo que unió la pareja en un primer momento ya no es suficiente. Esto no significa que la relación se haya enfriado, sino que la pareja ha despertado de la primera fase de enamoramiento.  Al principio, los únicos ingredientes necesarios fueron la atracción y el deseo de estar con la otra persona. La fase de enamoramiento no requiere esfuerzos, pero una relación de amor sí.

Cupido, en realidad, lanza flechas de enamoramiento. El simple hecho de encontrarse en un mismo lugar o compartir aficiones puede hacer que dos personas se conozcan y empiecen una relación. Como he dicho anteriormente, el enamoramiento es ciego, todo lo que vemos en la otra persona es positivo. Pero esta fase tiene fecha de caducidad y para que la relación continúe avanzando es necesaria la fase de amor.

El amor tiene que construirse, esto quiere decir que la pareja tendrá que poner en practica sus habilidades de negociación para definir cómo va a ser su relación de pareja. En esta fase, ser conscientes de la realidad de la pareja será un buen aliado, ya que para fortalecer la relación será necesario ceder en algunas cosas y potenciar otras. Cupido, sólo podrá crecer si madura, aprende y pone esfuerzo en construir la relación que quiere.

 

Anna Vives Navarro
Psicóloga y psicoterapeuta

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